11 Abril 2011
Entrevista en Diez Minutos

Mónica Carrillo, nacida en Elche, Alicante, es una gran desconocida. A pesar de que cada día a las tres en punto de la tarde se cuela en nuestros hogares presentando el informativo de Antena 3 con Roberto Arce, nadie sabe que detrás de su profesionalidad ante la cámara se esconde una joven de 33 años que ha estudiado dos carreras, Turismo y Periodismo, habla tres idiomas, francés, inglés y alemán (además de español), y, además, está soltera y sin compromiso.

 

-¿Eres tan seria como parece en los informativos?


-¡No soy para nada seria! En informativos siempre damos una imagen de seriedad porque las noticias así lo requieren. Es cierto que me tomo muy en serio mi trabajo porque es una gran responsabilidad pero mi carácter es bromista. O al menos eso creo yo... Habría que preguntar a los que me rodean. Soy de risa fácil.

 

-¿Siempre has querido ser presentadora de un informativo?


-Como todo niño, siempre quise ser astronauta, pero como soy miope... No, en serio, de pequeña siempre jugaba a ser locutora de radio. Al final las oportunidades que han ido surgiendo por el camino me han llevado delante de una cámara, en lugar de detrás de un micro. Lo que tengo claro es que soy muy afortunada por hacer algo que me gusta tanto.

 

-¿Te ves haciendo algún otro tipo de programa, como un magazine del estilo de “Espejo público”?


-“Espejo público” es un programa de actualidad, abierto al debate y que conduce fantásticamente Susanna Griso. Desde luego es un formato interesante para cualquier periodista pero yo ahora no me pongo más metas que las de dedicarme cien por cien a los informativos. Me gustaría seguir aprendiendo.

 

-¿Cómo es tu relación con tus co-presentadores? Ahora es Roberto Arce, pero antes era Matías Prats, ¿con cuál te sientes más a gusto?


-He tenido mucha suerte. Matías Prats, Roberto Arce y anteriormente Luis Fraga en las mañanas. Con todos mantengo una relación fabulosa y de todos he aprendido mucho y, además, ¡me he reído tanto!... Roberto es un gran periodista, riguroso y con capacidad de improvisación. Y Matías, ¿qué decir de él que no se haya dicho? ¡Debería ser una asignatura obligatoria en la facultad de Periodismo trabajar un día con él! Y lo mejor de ellos es que son buena gente.

 

-¿Cómo recuerdas tu primer día ante las cámaras?


-Lo tengo grabado, y no sólo en la memoria, ya que lo conservo en cinta de vídeo. Estaba en la sección de economía. No era directo, pero recuerdo el temblor de mis piernas. Hace tiempo que no lo veo pero era bastante gracioso escucharme dar detalles del Dow Jones y el Nasdaq. Pobrecita... Terminé con agujetas de la tensión. Y eso por no hablar del peinado y de la chaqueta que llevaba. ¡Qué lástima! Desde ahí, todo ha sido vertiginoso.

 

-¿Tienes amigos dentro del trabajo o prefieres separar ambas cosas?


-En esto también he tenido mucha suerte. Conservo grandísimos amigos de cada uno de mis trabajos. Para mí es fundamental para llevar el día a día. Necesito apoyarme en ellos. Pensándolo bien, eso no es suerte, ¡es un lujo!

 

-¿Qué hace Mónica Carrillo cuando no trabaja?


-Soy muy familiar y me gusta reunirme con mis amigos para charlar o ir al cine. También me atrae mucho la música: siempre que estoy en casa suena de fondo. Y últimamente tengo algo más que un entretenimiento: se llama Álex y es mi sobrino de seis semanas. ¡Una preciosidad!

 

-¿Cómo se ve Mónica Carrillo en un futuro, casada, con hijos...? ¿Te gustaría ser madre?


-Por ahora estoy disfrutando de la experiencia de ser tía, que ya me deja muchas pistas. Sinceramente, espero verme feliz, en todos los sentidos. La combinación de buenos momentos profesionales y personales es muy gratificante. ¡Que vengan muchos de ésos, por favor!

 

-¿Crees que en los tiempos que corren y con la competencia que hay, se puede compaginar un trabajo como el tuyo con la maternidad?


-Todo lo que supone compaginar trabajo y vida personal suena complicado, pero no sólo en televisión, sino en cualquier trabajo. Lo que es cierto es que al salir por la tele son más notorios nuestros embarazos y las ausencias por maternidad. Hay que hacer ciertos sacrificios sin que ello suponga perderte grandes fases de tu vida. De todos modos, muchas compañeras han sido madres y ahí las tienes, hechas unas jabatas y unas madres polifacéticas, mujeres que pueden con todo.

 

Fuente: Diez Minutos

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